-Quédate aquí, conmigo.
Al menos hasta que se consuma el cigarrillo.
No te vayas, bueno, si quieres vete.
Pero haya a donde vayas yo estaré.
-No te preocupes, mañana volveré.
Aquí.
Donde pasamos los días fumando cigarros.
Uno tras otro.
Uno tras otro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario